Cuando vienes de otro país, ¡la vida en Francia a veces puede estar llena de sorpresas! Jessica y Saki, dos alumnas del grupo B1.2, comparten con vosotros sus impresiones.
Hola, me llamo Saki. Soy japonesa. Vivo con una familia de acogida y me he dado cuenta de que los franceses viven de forma diferente a nosotros, los japoneses. Para empezar, tengo la impresión de que les gusta hablar. Cuando estaba en Japón, mientras comía, no hablaba con mi familia porque veíamos la tele. En Japón, es algo muy habitual, mientras que en Francia se habla durante la comida y también después. Me parece genial que los franceses vivan así porque parece que todo el mundo disfruta de la vida.
También veo que no están pegados al móvil, a diferencia de los japoneses. Gracias a ellos, me he dado cuenta de que dar un paseo es agradable.
Estreno, Japón
Antes de llegar a Francia, vivía en Taiwán, una isla con una superficie mucho menor que la de Francia. Para mí, la vida en Francia es una aventura llena de imprevistos. En un país donde se habla un idioma totalmente diferente, resulta difícil, al mismo tiempo, comunicarse con los demás y resolver los problemas que pueden surgir cuando no se habla bien. Si tienes algún problema con cualquier compra, no dudes en buscar a alguien que pueda ayudarte y en reclamar tus derechos. Aunque el proceso pueda ser un poco largo, si lo intentas, siempre habrá posibilidades de obtener buenos resultados. A pesar de estas dificultades, se puede disfrutar mucho de la vida contemplando los paisajes de toda Francia.
Jessica, Taiwán
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